Cómo debe ser un buen regalo de empresa

Los regalos de empresa se pueden dividir en dos grandes grupos. El primero, el de aquellos que tienen por objeto obsequiar a trabajadores, proveedores o clientes. El segundo, el que pretende fidelizar a estos últimos a través de detalles que marquen la diferencia en relación a nuestros competidores.

Así deben ser los mejores regalos de empresa

Si hay algo que ambos grupos tienen en común es la necesidad de tener presente el sector en el que está encuadrado nuestro negocio. Y es que, salvo que los regalos de empresa sean tan buenos que resulten enormemente atractivos por sí solos, lo ideal es que se produzca una asociación entre la empresa y el obsequio.

Adentrándonos en el primer grupo, y centrándonos exclusivamente en los regalos para trabajadores, deberemos tener claro que no es lo mismo tener un detalle con los empleados en función de objetivos, de si son conmemorativos por la llegada de fechas especiales como la Navidad o de si están enfocados a su uso cotidiano o con fines publicitarios.

En el caso de los primeros, es decir, aquellos que tienen como fin premiar la productividad de los empleados, suelen ser los mejores. Estos variarán en función de los logros obtenidos, siendo mayor cuanto más haya sido el logro conseguido por el empleado o departamento en cuestión. Si se va a premiar a un departamento, debemos optar por el mismo regalo para todos los integrantes. En el caso de que sea a uno solo, lo ideal será personalizarlo al máximo para que vea lo que se valora su esfuerzo en nuestro proyecto empresarial.

En cuanto a los regalos navideños, lo cierto es que no suele haber mucha creatividad, siendo las cestas el más elegido entre las empresas. Aquí la diferencia la marca el tamaño y la calidad de los productos que integran estas. Una comida en un restaurante de postín o una experiencia encaminada a hacer grupo son las mejores alternativas a la manida cesta.

Por último, centrándonos en aquellos detalles con los que pretendemos ahorrar gastos en el día a día de nuestros trabajadores podremos optar tanto por complementos del día a día, herramientas de trabajo o, incluso, detalles de decoración para la casa o pequeños electrodomésticos.

En esa misma línea se mueven los regalos de empresa que realizamos a nuestros proveedores o clientes. Ya que, si se pretende agasajar tras un buen negocio, premiar su fidelidad o tener un detalle en una fecha especial, optaremos por uno u otro regalo. Estos serán de mayor coste y más llamativos que los realizados a título individual a los trabajadores o equipos de trabajo y su valía variará en función de las cantidades que manejéis en vuestros negocios.

En último término dejamos a los regalos destinados a agasajar a nuestros clientes. Estos estarán íntimamente ligados a nuestra actividad y podrán ser mejoras de productos o servicios por fidelidad, muestras gratuitas, regalos de nuestros productos o, si no queremos invertir en exceso, detalles publicitarios destinados a facilitar sus quehaceres diarios que hagan las veces de soportes publicitarios cada vez que nos usen.