Regalos promocionales para hacer nuevos clientes

Los regalos promocionales llevan mucho tiempo entre nosotros. La razón es sencilla, estos se revelan como una excelente herramienta para promocionar un producto o servicio durante las 24 horas del día y en muy distintos escenarios cuando el obsequio regalo resulta de verdadero interés para quienes lo reciben.

De ahí que sea tan importante diseñar una buena estrategia que determine por qué es mejor hacer regalos promocionales que sampling o si es mejor combinarlo, cuál es la mejor fecha para llevarla a cabo, cuál es el lugar idóneo para dar con potenciales consumidores o si el reparto tiene que estar dirigido a un perfil concreto o lo que nos interesa es expandir al conjunto de la sociedad aquello que hacemos a través de regalos que inviten a conocernos.

Una serie de factores que influirán de manera decisiva en el éxito o el fracaso de cada acción de street marketing en la que hagamos entrega de unos presentes promocionales que inviten a su uso, paseo y exposición constante, lo que no resulta nada sencillo.

Regalos promocionales de éxito

Para conseguir los objetivos marcados en el plan de actuación es necesario dar con un producto que genere ganas de usarlo en quienes lo reciben. Porque estos, por definición, deben ayudar a incrementar el reconocimiento y la notoriedad de la firma que los entrega.

Uno de los errores más habituales que cometen las empresas que se lanzan por primera vez a una acción de reparto de regalos con fines promocionales es pensar que los productos que regalan que tienen que estar estrechamente relacionados con su proyecto. Nada más lejos de la realidad.

Da lo mismo si se trata de una camiseta, de un bolígrafo, de una bolsa de tela, de una tote bag o de un abanico si estos cumplen una función importante para quien lo recibe y le cae en gracia a este y a quien se lo ve utilizándolo. Cuando esto ocurre se está abriendo la puerta a que quienes no nos conocen lo hagan y a hacer branding con quienes sí nos conocen.

Según apuntan estudios como el que hacía público recientemente PPAI, el reparto de productos promocionales es una de las formas más efectivas en términos de rentabilidad y número de impresiones. Así sucede, al menos, cuando se diseñan con un objetivo claro y respondiendo a las preguntas que lanzábamos al principio del post.

Tal y como apunta el organismo citado anteriormente, la media de conservación de los productos regalados suele superar los cinco meses, lo que significa miles de impactos publicitarios en el conjunto de la sociedad que repercuten en la imagen de marca.

En esa misma línea, PPAI apunta a que casi nueve de cada diez receptores de este tipo de obsequios recuerda la marca y a lo que se dedica, así como el lugar en el que lo recibió. Además, por si esto fuera poco, el estudio subraya que quienes reciben presentes promocionales mejoran la imagen de la firma que lo regala y, en uno de cada tres casos, le ayuda a decidir compras futuras en favor de la empresa en cuestión.

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