Los regalos personalizados son más efectivos

De la misma forma que a nadie le amarga un dulce, nadie hace ascos a un regalo. Algo que saben perfectamente las empresas. De ahí que cada vez más firmas, sabedoras de que ofrecer detalles a sus clientes, tu público objetivo o tus proveedores mejoran la idea de marca y hacen las veces de soporte publicitario, apuesten por este tipo de ‘samples’.

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de lanzar ninguna campaña de reparto de regalos es que cada receptor es distinto. Y es que no es lo mismo tener un detalle con un cliente de toda la vida, que un cliente de la competencia al que creemos podemos seducir mostrándole las bondades de nuestro proyecto o que un proveedor al que queremos agasajar en fechas especiales.

En el caso de los primeros, los que se mantienen fieles con el paso del tiempo y ante la aparición de proyectos similares, podemos encontrarles un detalle tremendamente personalizado. Además de tener todos sus datos personales, sabemos qué les gusta de nosotros, qué nos compran y qué valoran más de nuestra marca. Todo esto nos puede ayudar a buscarles uno distinto a cada uno de esos pocos incondicionales que todo proyecto empresarial disfruta. Opciones tales como bolsas serigrafiadas, parasoles para el coche o gorros parecen algunas de las que nos pueden ayudar a conseguir impactos aún mayores cuando las hacen servir en la vía pública.

En relación a los segundos, los que tenemos que seducir, deberemos cortejarlos a través de muestras. Para ello, lo mejor será echar mano de campañas de sample marketing o street marketing que irán acompañadas de un equipo de profesionales capaces de explicar por qué lo necesitan y por qué es mejor que lo que venían adquiriendo hasta la fecha. Teniendo en cuenta que cada vez cuenta más la publicidad cara a cara y un servicio de atención al cliente rápido y diligente, mostrarnos dispuestos a perder el tiempo en convencerlos sin ser invasivos, sirviéndonos para ello de un regalo ‘muestra’ o un detalle determinado que ponga en valor nuestra manera de comunicar puede resultar tremendamente útil.

Regalos publicitarios pensando en quién los recibe

Qué decir de los proveedores, a quienes nos encontramos en ferias, eventos, congresos y reuniones ordinarias y extraordinarias con motivos empresariales. A estos, dependiendo de la ocasión, podremos ofrecerles distintos tipos de detalles. Por ejemplo, en las reuniones en nuestra casa o en las que seamos protagonistas, a través de bolígrafos y otros elementos de material de oficina o, por qué no, memorias USB corporativas. Tras un acuerdo importante o en fechas señaladas como las Navidades, podemos optar por cualquier detallito que les haga ver que nos preocupamos por nuestra relación laboral.

En todos estos casos que hemos venido detallando a lo largo del post, debemos saber que, elijamos el detalle que elijamos, si este es personalizado, conseguiremos que el efecto que buscamos sea más potente y más duradero. Esto significa tanto regalar algo ‘ad hoc’ como incluir en cada detalle nuestro logo o imagen corporativa.

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