El jamón, la estrella de las cestas de Navidad de empresa

El verano llega a su fin y, con el otoño llamando a la puerta, resulta imposible no ver al final de las hojas del calendario cómo asoma la Navidad y todo lo que ella lleva aparejada tanto para los trabajadores como para los empresarios.

Y es que en el caso de estos últimos, además de la organización de las vacaciones y las pagas, un elemento emerge con fuerza desde hace un tiempo. Nos referimos, cómo no, a las cestas de Navidad para empleados. Una tradición que se ha trasladado de las grandes corporaciones a todo tipo de proyectos empresariales por pequeños que sean y que muchos emprendedores empiezan a organizar ya en busca de conseguir las mejores cestas a los mejores precios.

Si algo no puede faltar en las mejores cestas, según revelan quienes tienen la fortuna de recibir una cada mes de diciembre, eso es el jamón. Un elemento clave que se ha convertido en el elemento estrella de muchas cestas de Navidad de empresa y que, como afirman muchos empleados, sirve para distinguir si nos encontramos ante una gran cesta o ante una cesta más.

Sobre todo en aquellas empresas en las que se aprovecha este detalle para agradecer los servicios prestados a sus profesionales a través de una cesta compuesta por distintos productos gourmet o de máxima calidad como puedan ser el caviar, el aceite de oliva virgen extra, un vino reconocido o un estupendo jamón de Huelva de La Serranía de Macías, el mejor valorado por los consumidores, entre otros embutidos de postín que lo acompañen.

Si atendemos a estos sondeos en busca de conocer qué elementos resultan imprescindibles y, por lo tanto, no pueden faltar en ninguna cesta de Navidad de empresa que se precie vemos cómo encontramos ingredientes tan familiares y deliciosos como cervezas, vino y licores en el apartado de las bebidas; bombones de distintos tipos; aceites de oliva; conservas dulces o saladas; turrones típicos navideños y, además del jamón, clave en toda cesta, otros embutidos.

Jamón: la diferencia entre una buena cesta de navidad de empresa y una cesta más

No obstante, es importante recordar que a menudo no se trata de cuántos elementos porta la cesta, de cómo de grande es, de cómo de pomposa se sirve, sino de que lo que contenga, aunque sea poco, sea bueno. Porque si algo tienen claro los que reciben las cestas navideñas es que más vale poco bueno que mucho malo. De ahí que cada vez se apueste más por cestas menos aparatosas y de más calidad.

Dicho esto, si eres empresario y quieres organizar una cesta de Navidad estupenda sin dejarte el bolsillo en el intento, ponte manos a la obra cuanto antes porque es ahora, tras el verano, cuando empiezan los pedidos y las ofertas para aquellos que no dejan las cosas para la última hora. Y recuerda, no hay cesta de Navidad de empresa que se precie si esta no lleva jamón. Sobre todo si este es bueno. Ya que te pones, mejor elegir lo mejor.

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